Desde @aplausosporlasanidad nos hacemos eco del programa Abandonados, que se emitió ayer, 9 de noviembre en la Sexta.

Un programa que comienza con los aplausos a los que sigue el silencio.Ese silencio en el que nos encontramos sumidos desde que nos dejaron salir a las calles otra vez. Esas calles vacías de vida cotidiana y llenas de colas. Esas colas ante los centros de salud cerrados y ante los hospitales cada vez más desbordados.

El exterior y el interior de esos centros y hospitales muestran por igual la sensación de abandono que, como ciudadanas y como trabajadoras sanitarias, estamos sufriendo ante la inacción y la disputa constante entre las instituciones.

Reclamamos una sanidad pública 100% en un Madrid que es la ciudad en la que más se ha trabajado por vender la salud a empresas privadas con ánimo de lucro.

El nuevo hospital, Isabel Zendal, heredero de políticas como la de la Ciudad de la Justicia, se muestracomo el proyecto fastuoso-estrella de la Comunidad de Madrid que no ha informado aún de su coste y financiación del que contratas y subcontratas se están beneficiando. Frente a tanto boato, la propuesta de la razón: recuperar la desinversión que desde hace décadas sufre el sistema sanitario público y dotar adecuadamente a la atención primaria.

Hay dos momentos especialmente relevantes en este programa. El de la exposición del plan hipotecario de la sanidad protagonizado por una tramposa Esperanza Aguirre que parece salida de un ring de boxeo y el de la exposición de la realidad vivida durante la pandemia y en esta segunda ola por protagonistas que transmiten con lágrimas, manos enervadas entre la contención y la rabia, la estupefacción y el silencio, la otra cara, la de quienes sí trabajan por el bien común.

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Imagen del Programa "Salvados" de la Sexta

Un hospital público se cierra mientras se abe otro hospital-hotel con gestión privada: la lógica de la especulación

Miedo a que se repita

Algunos estamos peor ahora que entonces

Antes, durante la primera ola, vivíamos con máxima intensidad ante una realidad que cambió radicalmente

Sin información, sin medios, sin protocolos

El silencio entre los pacientesque morían solos en una sala de urgencias

Nadie que no haya estado dentro entiende lo que hemos vivido

A las 20:00h. se les aplaudía. Pensaban que de esa forma se reconocía lo que estaban haciendo, pero poco a poco se transformó en la constancia de que no se les estaba proporcionando lo que era necesario para ejercer su trabajo. No hubo un mensaje más allá del aplauso ni al aplauso le siguió un cambio de estrategia ni de gestión.

Después de escuchar completo el relato, coincidimos plenamente en lo que falta y ha faltado: comunicación con quienes realmente tienen la información. Por eso construimos esta web, y porque nosotras seguimos confiando en que la autoorganización de esos hospitales que funcionaron como colmenas, el apoyo mutuo, fue lo que en realidad marcó la diferencia.

aplausos por la sanidad

Los aplausos nos animan, la sanidad se defiende luchando con acciones